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Felicidad en el trabajo

Noviembre 2017

Vivimos en una era en la que se han superado innumerables barreras, es así como nuestras empresas son cada vez más eficientes en términos económicos, productivos y tecnológicos, pero mejor aún, hoy en día para merecer el derecho de llamarse empresa es una obligación recorrer el camino de la innovación y la excelencia. Sin embargo en esta incansable lucha se despierta un nuevo sentimiento que muy pocos saben describir, una sensación de que hay algo más que nos sacara de esta carrera sin descanso y con cada vez menos oportunidades de crecimiento, un camino que nos llevara a resultados aún insospechados. Me gusta llamar a este novedoso descubrimiento: “La búsqueda de la felicidad en el trabajo”.

Con más frecuencia acudimos a coachs, motivadores y consultores con la expectativa de lograr respuestas a distintos problemas que sin querer sonar simplista, podrían encontrar una raíz común en la falta de felicidad en las organizaciones, la cual es en esencia la causa de la perdida de compromiso, creatividad o entrega por un propósito común, y en definitiva la mayor dificultad por alcanzar la cada vez más esquiva productividad.

Es un hecho que para crear hay que creer, y para creer hay que sentir como propio el interés común y confiar en una organización que dentro de sus objetivos considera este interés como uno de sus mayores objetivos.

Una encuesta que revela las principales causas de la infelicidad en el trabajo es la recientemente realizada a más de 2.500 personas por el portal Trabajando.es, según la cual el 75 % de los trabajadores no está feliz con su situación laboral.

Dentro de las principales causas de la infelicidad laboral encontradas en dicha encuesta están: no tienen un buen salario ni contrato laboral (24%), no les apasiona su trabajo (13%), no gozan de un buen ambiente y tampoco tienen posibilidades de ascender (12%). Otras causas alegadas por los encuestados fueron la falta de valoración por parte de la empresa (11%), los jefes (9%), y la imposibilidad de innovar y aportar nuevas ideas (18%), otros (13%).

Otros datos interesantes que aporta esta encuesta es que el (67%) asegura sufrir estrés. Además, muchos se quejan de que cada vez es más difícil poder conciliar los horarios, ya que se trabajan más horas y así se reduce el tiempo dedicado a familia, amigos y ocio. Todo ello provoca que el 32% reconozca que está desmotivado y sienta que no puede hacer nada para cambiar la situación.

Analizando estos resultados; un buen ambiente laboral, la adecuada valoración y reconocimiento así como la creación de espacios para la innovación representarían más de un (50%) de las causas de infelicidad y son factores que pueden ser transformados por las organizaciones a fin de despertar con ellos la pasión por lo que se hace (13%), y sin lugar a dudas una percepción diferente acerca del salario y contrato (24%), es un hecho que una gran proporción del reconocimiento esperado no es solamente monetario. Es así como echando a andar la rueda con lo que está dentro del control de la empresa y sus directivas se logrará que el otro 50% de la dinámica para enfrentar la infelicidad sea activada.

Debemos tomar acción en este sentido, es así como en los últimos años y debido al crecimiento de la psicología positiva, el tema de la búsqueda de la felicidad en el trabajo se ha convertido en una cuestión clave tanto para los investigadores (Easterlin, 2003) como para líderes políticos (Stiglitz, Fitoussi y Sen 2009), analizando al ser humano no sólo desde la problemática sino también desde la felicidad y el optimismo (Rodríguez – Sanz 2013). Paralelamente, en el ámbito laboral ha surgido un mayor interés por el lado positivo de la vida organizacional, prestándose más atención a fenómenos como el engagement, el bienestar o la satisfacción laboral. Uno de los hallazgos más aceptados en este campo, es que el trabajo contribuye de manera sustancial a mejorar el nivel de bienestar de las personas (Fisher, 2010; Warr, 2007). Por ejemplo, es bien conocido que el desempleo está relacionado con una disminución significativa en el bienestar, del cual los individuos sólo se recuperan cuando encuentran trabajo de nuevo (Clark, Diener, Georgellis, y Lucas, 2008). Por otra parte, también se ha encontrado que el bienestar de los trabajadores es un elemento esencial para lograr el éxito organizacional (Page y Vella-Brodrick, 2009).

El bienestar subjetivo es un concepto muy general con diferentes aspectos, y se refiere a la forma en que una persona evalúa su vida (Diener, Sandvik, y Pavot, 1991). Dentro del ámbito laboral, lo cierto es que el término de felicidad como tal no ha sido sistemáticamente definido. En general, los investigadores han optado por seguir una visión hedónica o eudaimónica para guiar sus estudios. Por una parte, la visión hedonista se centraría en estados emocionales subjetivos como la felicidad, la satisfacción, o el placer. Sin embargo, la tradición eudaimónica focaliza su estudio en los talentos y los potenciales de la persona. En este sentido, la búsqueda del potencial y la actualización de nuestras habilidades pueden dar un sentido a la vida. Entonces ¿qué es la felicidad? ¿Consiste en estar alegre con más frecuencia? ¿Es tener un propósito en la vida y sentir que puedes desarrollarte? En un artículo publicado en 2008 en “Journal of Positive Psychology”, Todd Kashdan y colaboradores explican que es necesario complementar ambas perspectivas, evitando este tipo de distinciones artificiales que no son realmente útiles. De hecho, el bienestar hedónico y eudaimónico son mecanismos psicológicos que operan conjuntamente. Se trata de tener un afecto positivo y además sentir que puedes desarrollarte y que lo que haces tiene un propósito. En esta línea, Bakker y Oerlemans (2011) han conceptualizado el bienestar en el trabajo como la situación en la que un trabajador está satisfecho con su trabajo y, al mismo tiempo, experimenta frecuentemente emociones positivas como la alegría y la felicidad.

 

Todo esto nos plantea un poderoso reto como organizaciones, principalmente el prestarle especial atención al indicador de felicidad en el trabajo tal como hoy lo hace Google dedicando un departamento completo a la felicidad o países como Butan que considera como su principal indicador para el crecimiento el de la felicidad. Después la necesidad de crear espacios en los que el trabajador pueda desarrollarse teniendo un propósito, es así como el engagement, tanto a nivel individual como grupal, el empoderamiento, el reconocimiento, el ajuste persona-puesto de trabajo, el afecto positivo, y el disfrute en el trabajo tendrán efectos profundos en el progresos de sus organizaciones convirtiéndolas además en lugares que promueven y potencian la felicidad.

 

Oscar Gelves

Consultor y Conferencista en Transformación Empresarial

Experto en Innovación, promotor de la Inspiración y la felicidad en el trabajo como motores del crecimiento constante.

www.oscargelves.com

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